Las alarmas se encendieron nuevamente en la zona rural del municipio de Arauquita debido al progresivo aumento en el caudal del río Arauca, una situación que mantiene bajo riesgo inminente a las familias que residen en la vereda Reinera.
El presidente de la junta de acción comunal de esta localidad, Vidal Mesa, lanzó un llamado de alerta pública al advertir que la continua erosión marginal tiene a varias viviendas a escasos cinco metros del borde del afluente, un escenario que amenaza con desencadenar una emergencia estructural en caso de registrarse nuevas crecientes súbitas asociadas a la actual ola invernal.
El líder comunitario enfatizó que la vulnerabilidad de Reinera no es una problemática nueva, sino un ciclo de afectación anual que la población viene soportando de manera sistemática. Mesa recordó que desde el año 2015 la comunidad cuenta con la promesa de un proyecto de reubicación definitiva; para este fin, ya se adquirió un predio mediante fondos de inversión social ubicado a tres kilómetros y medio del asentamiento actual. No obstante, el proceso de traslado permanece estancado, obligando a las familias a convivir con el fantasma de la inundación cada vez que se intensifican las precipitaciones en la parte alta de la cuenca.
La radiografía del sector evidencia un preocupante declive demográfico y productivo provocado por la fuerza de la naturaleza. Mientras que en sus épocas de mayor auge Reinera llegó a albergar cerca de 215 viviendas, templos religiosos y una sólida despensa agrícola basada en el cultivo de plátano, cacao, yuca y ganadería extensiva, hoy en día solo resisten 52 viviendas que año tras año ven anegados sus predios y perdidos sus enseres.
El vocero comunal insistió en que la solución no radica en la confrontación política, sino en la articulación técnica y financiera de recursos entre la Alcaldía de Arauquita y la Gobernación de Arauca para acelerar la adecuación de servicios públicos en el nuevo predio y dar inicio a la migración de los habitantes.




