Comunidades indígenas de Arauca firman 27 acuerdos y exigen celeridad en su ejecución
La Mesa de Concertación Indígena Departamental finalizó con la suscripción de veintisiete nuevos acuerdos entre los pueblos ancestrales y la administración regional, en un espacio diseñado para abordar problemáticas críticas en materia de territorio, salud, seguridad y atención social.
Durante la jornada, Danilo Tamarán, presidente de la Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales Indígenas de Arauca, expresó su preocupación por el bajo nivel de cumplimiento de los compromisos pactados en vigencias anteriores, señalando que muchos de los beneficios prometidos aún no se materializan en los resguardos. A pesar de estas críticas, el dirigente destacó avances significativos como la gestión de diez predios en el municipio de Tame para la legalización del resguardo Cerro Cristal y la entrega de maquinaria agrícola para fortalecer los procesos de soberanía alimentaria.
El balance de la mesa también puso sobre relieve la compleja situación de orden público que enfrentan las comunidades en el departamento. Tamarán denunció la persistencia de riesgos derivados del conflicto armado y reveló que ha tenido que interponer denuncias ante los organismos competentes debido a presuntas amenazas y señalamientos en su contra. En este contexto, el movimiento indígena advirtió que la disposición al diálogo se mantiene firme, pero que la base comunitaria evaluará rigurosamente el avance de lo firmado para decidir si es necesario acudir a mecanismos de exigencia de derechos como las mingas, en caso de que los retrasos administrativos persistan.
Por otro lado, representantes de los diversos pueblos, como el Makaguán y el Hitnú, hicieron un llamado urgente ante la crisis humanitaria que se vive en los asentamientos.
Juan Jacobo Barón, delegado indígena, subrayó la necesidad de una respuesta
institucional más efectiva frente a los alarmantes indicadores de mortalidad infantil, la falta de acceso a agua potable y el limitado saneamiento básico en sus territorios. Asimismo, se insistió en buscar soluciones concertadas para el desplazamiento forzado, especialmente en lo relacionado con la reubicación del pueblo Jitnú, que actualmente se encuentra fuera de sus tierras ancestrales. El reto compartido entre las autoridades tradicionales y la Gobernación será transformar estos veintisiete puntos en acciones técnicas y presupuestales que garanticen la pervivencia física y cultural de los pueblos indígenas de Arauca.






