Nuestra historia tiene nombre y rostro.


Está marcada en aquellas personas que entregaron su vida a la docencia.
Hoy los recordamos. Y a través de estas imágenes, revivimos lo que realmente fueron: educadores con vocación, con paciencia, con amor.
Fueron ellos quienes nos dieron las primeras letras, los valores y la fuerza para soñar.
A todos los maestros del Sarare: gracias.

Sarare Stereo, 31 años de memoria y gratitud.