El departamento de La Guajira vivió un viernes de violencia que dejó siete hombres asesinados y uno más herido, en seis municipios del departamento. Los ataques con armas de fuego se registraron durante el 16 de octubre de 2026 en Villanueva, San Juan del Cesar, Hatonuevo, Uribia, Riohacha y Albania, en una sucesión de hechos que comenzó durante la mañana y se extendió hasta la noche.
Las víctimas fueron atacadas en circunstancias diferentes, algunas mientras trabajaban y otras cuando permanecían en sus viviendas. En varios casos, los responsables llegaron en motocicletas, dispararon y escaparon. Hasta el momento, las autoridades no han establecido si existe alguna relación entre los crímenes que dejaron de luto a siete familias guajiras.
El municipio de Villanueva fue el primero en registrar hechos violentos. Aproximadamente a las 10:10 de la mañana se conoció el homicidio de Jesús Ignacio Colmenares Moreno, ciudadano venezolano dedicado a la albañilería, quien se encontraba pintando una motocicleta en su residencia del barrio 6 de Abril cuando dos hombres llegaron en una motocicleta y le dispararon.
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Villanueva y San Juan del Cesar, entre los primeros escenarios
Hacia las 12:07 del mediodía, el municipio de Villanueva volvió a ser escenario de otro homicidio. Rafael Guillermo Charry Gutiérrez, de 50 años, perdió la vida después de recibir tres impactos de bala. El reporte preliminar no precisó el lugar exacto ni las circunstancias en que fue atacado.
Óscar Orlando Cano Pertuz
Minutos después, aproximadamente a las 12:36, Óscar Orlando Cano Pertuz fue baleado mientras realizaba trabajos de construcción en el barrio Nueva Colombia de San Juan del Cesar. Los agresores habrían escapado en una motocicleta hacia el corregimiento de Los Haticos. La víctima fue trasladada al hospital San Rafael, donde falleció posteriormente mientras recibía atención médica.
La violencia continuó en el poblado de Hatonuevo hacia las 4:50 de la tarde. Jeancarlos Ramón Chirinos Gutiérrez, mecánico de 34 años, se encontraba en su taller del barrio El Corredor cuando un hombre se le acercó y le disparó cuatro veces. Fue llevado al hospital Nuestra Señora del Carmen, pero llegó sin signos vitales.
Uribia y Riohacha también registraron víctimas mortales
Otro de los asesinatos ocurrió en el municipio de Uribia, específicamente en el barrio Venezuela. Allí perdió la vida Wuilmer Jooney Polo Ariza, de 36 años, oriundo de Barranquilla, quien trabajaba en una obra de construcción. El hombre conversaba con su compañero de habitación frente a su vivienda cuando llegaron dos hombres en una motocicleta y le dispararon.
En la capital de La Guajira, Riohacha, aproximadamente a las 8:30 de la noche, un hombre cuya identidad no ha sido establecida fue asesinado en el barrio 2 de Febrero. Según la información preliminar, intentó escapar de sus agresores ingresando al gimnasio Functional, ubicado en la calle 61 con carrera 7H, donde fue alcanzado por los disparos. En el lugar se encontraron 19 vainillas de pistola.
La noche dejó otro herido y un homicidio en Albania
A las 9:36 de la noche, San Juan del Cesar volvió a registrar un atentado. Julio Alfredo Daza Daza fue atacado mientras permanecía en la terraza de su vivienda, en el barrio Altos de La Prosperidad. Recibió tres heridas de bala en las piernas y fue trasladado al hospital San Rafael, donde fue reportado estable.
El séptimo homicidio ocurrió en Albania, donde un hombre conocido preliminarmente como ‘Murillito’ fue asesinado dentro de una residencia. Según la información conocida, un sujeto armado ingresó al inmueble y le disparó, causándole la muerte. Las autoridades adelantaron las diligencias correspondientes para el levantamiento del cuerpo y posterior traslado a Medicina Legal.
El balance del viernes deja dos hombres asesinados en Villanueva y uno en el distrito de Riohacha y además, cada municipio con uno como: San Juan del Cesar, Hatonuevo, Uribia y Albania, además de un herido en San Juan del Cesar.
Siete muertes violentas y un sobreviviente de otro atentado en menos de doce horas reflejan la gravedad de lo ocurrido. Las autoridades deberán pronunciarse y establecer los responsables y móviles de cada ataque, mientras las comunidades esperan respuestas frente a esta sucesión de crímenes que golpeó a La Guajira.


